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Playas y costa de Barbate (Cádiz, España)

jueves, 24 de julio de 2014

Faro de 
Trafalgar (Barbate, Cádiz)
Faro de Trafalgar


Acantilado de la Breña (Barbate, Cádiz)
Acantilado de la Breña


Torre de la Breña (Barbate, Cádiz)
Torre de la Breña


Barbate desde La Breña (Cádiz, España)
Barbate desde La Breña


Playa de Barbate (Cádiz, España)
Playa de Barbate


Playa de Zahara de los Atunes (Barbate, Cádiz)
Playa de Zahara de los Atunes


Barbate es uno de esos municipios que son conocidos por cuestiones ajenas a ellos mismos. El humorista conocido en España como el "Chiquito de la Calzada" popularizó el nombre del lugar al usarlo mucho en sus chistes. Y no le hizo ningún favor.

Barbate es para mi uno de los tramos más bonitos del litoral español con lugares tan emblemáticos como Cabo Trafalgar, el acantilado de la Breña o la famosísima playa de Caños de Meca, situada entre ambos.

Barbate ha sabido mantenerse un poco al margen de todos esos movientos que han convertido a buena parte del litoral andaluz en un espanto de difícil justificación, manteniendo sus elementos diferenciales intactos.

Podríamos empezar ruta en el histórico Cabo Trafalgar. Aquí tuvieron los romanos una fábrica de salazones y hubo diversos tipos de faros o torres de vigía.

Pero si por algo es conocido Trafalgar es por la batalla entre los navíos británicos y una flota francoespañola pésimamente dirigida por el francés Villeneuve y que fue masacrada en estas aguas. Sin embargo los ingleses pagaron cara su victoria, ya que en esta batalla perdieron a uno de sus almirantes más famosos y capaces, Lord Nelson.

Por parte española Cosme de Churruca fue el gran héroe, también fallecido durante la batalla y cuyo navío, capturado, fue exhibido como un gran trofeo y mostrando un gran respeto por el derrotado comandante.

 Desde este cabo empieza la playa de Los Caños de Meca, una de las playas nudistas más famosas de Andalucía y que recibe este nombre por los caños o corrientes de agua subterránea que caen hacia la costa desde los acantilados de uno de los extremos de la playa, donde el bosque de la Breña se extiende desde el siglo XIX en lo que fue un antiguo campo dunar, y sobre el acantilado más alto de Andalucía.

El Acantilado de la Breña llega a unos 100 metros de altura al lado de la Torre del Tajo. Para llegar aquí lo más rápido puede ser ir en bici desde Barbate o Los Caños de Meca a través de pistas forestales... o aparcar tu coche en un pequeño espacio reservado al inicio de un camino que cruza todo el pinar, como hice yo. Es un paseo de unos 20 minutos si le das caña a las piernas.

En cuanto a la Torre del Tajo, fue construida para vigilar las costas y dar la alerta ante ataques de los piratas berberiscos que tenían sus bases en el norte de África. Esta torrre tenía visión directa con las torres más cercanas para que el aviso pudiese propagarse lo antes posible y así enviar tropas para repeler la incursión.

De aquí a Barbate sólo hay un paseo. Aunque es un pueblo turístico no ha llegado a los extremos de otros lugares y conserva cierto encanto y su flota, dedicada a la pesca del atún, que tradicionalmente ha sido la mayor fuente de riqueza del municipio.

Pero si hablamos de atunes hay que pensar en Zahara de los Atunes, un poco más adelante de Barbate y rodeada de una amplia y larga playa, casi sin urbanizar.

Zahara de los Atunes debe su nombre a su principal actividad económica durante un par de milenios. Al parecer, los primeros en pescar el atún fueron los fenicios, y desde entonces la gente que vive en este llano desértico (por lo visto Zahara significa "agreste" o "estéril" en árabe medieval) se ha dedicado a esto.

De Zahara me perdí su castillo. No sabía que tenía y es tan pequeñito que no lo vi a través de las casas. Así que simplemente recorrí la playa hasta donde duró la carretera y me di la vuelta sin verlo.

Y es una pena por su historia y sus características, ya que más que una fortaleza fue una fábrica de salazón fortificada y construida por Guzmán, el Bueno, el mismo que sacrificó a su propio hijo antes que rendir Tarifa a los partidarios del infante don Juan, hermano del rey Sancho IV de Castilla al que servía.


El Mapa

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Castellar de la Frontera (Cádiz, Andalucía)

martes, 29 de abril de 2014

Castillo de Castellar Viejo (Cádiz, Andalucía)
Castillo de Castellar Viejo


Torre de Castellar Viejo (Cádiz, España)
Entrada de Castellar


Castellar de la Frontera (Cádiz, España)
Restaurante en Castellar


Calles de Castellar
Calles de Castellar


Mañana de flores
Calles de Castellar


Parque Natural de los Alcornocales (Castellar de la Frontera, Cádiz)
Los Alcornocales y Gibraltar


Da gusto ver pueblos donde las cosas se hacen bien. Castellar de la Frontera, situado en medio del Parque Natural de Los Alcornocales, es uno de estos sitios.

El llamado Castellar Viejo es lo que sería el pueblo original y se fundó durante la ocupación musulmana, aunque es asentamiento humano desde la prehistoria.

Fue uno de los muchos eslabones de la cadena de fortalezas que trataban de defender las fronteras del Emirato de Granada frente a la hegemonía del Reino de Castilla que amenazaba la independenciadel reino nazarí. Durante estas guerras Juan de Saavedra conquistó en dos ocasiones sus muros siendo recompensado por Juan II con la creación del Señorío de Castellar.

El Condado de Castellar sigue existiendo hoy en día si bien el título está, según mis informaciones, vacante desde el año pasado por el fallecimiento de la Duquesa de Medinaceli, última en poseerlo.

Castellar Viejo vio como casi todos sus habitantes se iban al Castellar Nuevo a mediados del siglo XX, pero a pesar de ello sus habitantes mantuvieron la conservación del núcleo urbano. Debo decir que su estado es ejemplar. Muchos sitios deberían aprender de este ayuntamiento, cuya principal industria es la del corcho que extraen del Parque y que tal vez deberían promocionar un poco más el parque y el pueblo, y más teniendo en cuenta donde están, a unos kilómetros del aeropuerto de Gibraltar y relativamente cerca de Tarifa y de la Costa del Sol.

Cuando se sube a Castellar Viejo hay que tener cuidado porque es una carretera con muchas curvas y poca visibilidad, con zanjas en lugar de cunetas y parece que popular entre los ciclistas. Es mejor ir con precaución para evitar un disgusto con uno o con un coche que no se ciña bien a las curvas y venga en sentido contrario.

El pueblo os da la bienvenida con lo que era el viejo acceso al castillo. Es un placer entrar así en una población y te transporta a otras épocas. A partir de ahí caminar. El pueblo es pequeño y se ve en poco tiempo, así que podéis tomaros las cosas con calma y recrearos con las calles, plazas e intersecciones. O contemplar tranquilamente el embalse del Guadarranque desde los miradores que hay en la parte occidental de la muralla

Como veis, las calles están diseñadas en pendiente y con acanaladura hacia el centro para que las lluvias,no vayan hacia los muros de las casas y sean debidamente absorbidas por los desagües o simplemente vayan por la calle hasta algún aliviadero. Esto, en una zona donde las casas están encaladas previene humedades y preserva la fachada.

Así que aquí tenemos a la arquitectura tradicional haciendo algo que muchos edificios más modernos han olvidado: el entorno donde está un edificio o una ciudad tiene que tenerse muy en cuenta a la hora de diseñarla.

Eso sí, visto en foto parece un sitio muy agradable y muy cómodo para caminar. En realidad, más os vale llevar un calzado con una suela no demasiado fina, porque esas piedras en la planta del pie son muy molestas. Lo digo por experiencia.

El Parque de los Alcornocales

Es un parque natural bastante grande, que va desde el mar hasta el interior más profundo de la provincia gaditana, tocando territorios de 17 municipios, y llegando hasta la Sierra de Grazalema en El Bosque. Se trata de uno de los parques naturales más extensos de España, y al mismo tiempo se trata de uno de los bosques de alcornoque de mayor tamaño y mejor estado de conservación del mundo.

Una buena parte de esta situación es que ha habido una explotación económica del corcho que ha hecho importante la preservación de estos recursos. Tal explotación empezó por parte de la Casa de Medinaceli mediante la empresa La Almoraima, que posteriormente fue vendida a Rumasa y tras la expropiación de esta pasó a titularidad pública, que planea venderla con la fuerte oposición de Castellar y de la Junta de Andalucía.

En la foto, si nos fijamos, puede verse el Peñón de Gibraltar allá a lo lejos.

Otra parte de los recursos procede de la explotación municipal de la Dehesa de la Boyal, objeto de pleito entre los vecinos y los propietarios durante siglos, hasta que finalmente se dio la razón a los primeros y su gestión lo lleva el Ayuntamiento con una Junta Rectora representada por la Asamblea General de Vecinos.

¿Cómo llegar a Castellar de la Frontera y su castillo?

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      Grazalema (Cádiz, Andalucía)

      domingo, 27 de abril de 2014

      Grazalema (Cádiz)
      Vista desde la carretera de Ronda


      Carreteras de montaña (Grazalema, Cádiz)
      Carretera de Ronda


      Ayuntamiento de Grazalema (Cádiz, España)
      Casa consistorial


      Vista desde Grazalema
      Mirador de la plaza principal


      Pueblos blancos (Grazalema, Cádiz)
      Grazalema, pueblo blanco


      Bajada hacia El Bosque (Cádiz, España)
      Carretera de Arcos de la Frontera


      Uno de los atractivos turísticos de Andalucía son sus Pueblos Blancos. A medias entre Cádiz y Málaga estos pueblos tienen una arquitectura tradicional muy particular que les da una identidad única y que se ha conservado bastante bien, lo que tiene mérito en estos tiempos. Grazalema es uno de estos Pueblos Blancos, con una trama urbana que comenzó a desarrollarse durante la ocupación musulmana, aunque la población original es mucho más antigua, existiendo evidencias de su ocupación en época romana y conoció gran esplendor con la industria textil durante el siglo XVII.

      El color de las paredes procede de la cal que se utiliza para blanquearlas y así reflejar la luz del sol para mantener el interior de las casas a una temperatura razonable. Además, las calles están diseñadas de forma que se maximicen las horas de sombra. Cuando el calor aprieta tanto y durante tanto tiempo como en Andalucía es inevitable que surjan este tipo de adaptaciones.

      Grazalema está muy bien conservada y bien trabajada, de forma que es un placer darse un paseo por sus calles, que invitan a tomárselo con calma aunque tengas prisa, pero lamentablemente se autorizó la construcción en los alrededores de edificios que no tienen nada que ver con lo que es Grazalema en si. Apartamentos bastante horteras que parecen extraídos de cualquier playa y que afean un poco el entorno.

      Esperemos que sean una excepción y en el ayuntamiento recuerden que lo que hace atractivo al turismo su pueblo es precisamente su arquitectura y su urbanismo.
      Me parece muy bien que los construyan, pero entiendo que estéticamente podrían estar mucho más trabajados... es como ver de esos espantosos chalets de playa en mitad de la Sierra de Grazalema. Y si ya no me gustan allí y estoy acostumbrado, imaginad aquí arriba.

      Para mi el mejor sitio para aparcar en Grazalema es la plaza mayor del pueblo, al lado de la carretera que te lleva hacia El Bosque y Arcos y que además de tener mucho espacio tiene estas vistas y unos cuantos árboles que dan sombra bajo los cuales aparcar.

      Una de las cosas de las que presume Grazalema es de su Toro de Cuerda, que pasa por ser uno de los festejos taurinos más antiguos y que se suponen anteriores a la llegada de los romanos. Se trata de soltar un toro con una soga atada a sus astas por las calles del pueblo, un poco como en un encierro. Para verlo un poco mejor podéis pinchar en este enlace.

      El pueblo donde más llueve de España (sur)

       Aunque tiene un récord de 1963 que parece ser el origen de esta confusión y de que la cartelería municipal lo pone, hay varios sitios en Galicia que la superan ampliamente en cuanto a lluvia recogida al año.


      Aunque en Andalucía existe el mito y el ayuntamiento se encarga de darlo como cierto por temas que están a medio camino entre la promoción turística y el orgullo he visto vídeos en los cuales los meteorólogos de Canal Sur se encargan de desmentirlo.

      Sí que es cierto que llueve mucho (para estar donde está) y eso le convierte en el punto del sur de España donde más precipitaciones se han recogido. Parece ser que la culpable de todo esto es la montaña a cuyos pies se extiende Grazalema o, mejor dicho, el valle que se extiende justo detrás: los vientos cargados de humedad que vienen de la Bahía de Cádiz remontan el valle y terminan condensando por esta zona, con lo que el agua se queda para regar sus prados.

      La estación que recoge tanta pluviosidad no está en el pueblo, si no en un mirador camino de El Bosque y Arcos de la Frontera, justo al lado de la carretera.

      Si bajáis por la carretera hacedlo con calma y disfrutando del paisaje. Merece la pena recrearse con ello.

      ¿Cómo llegar a Grazalema?

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      Portugal y Andalucía (V): De Cádiz a Ronda

      sábado, 9 de enero de 2010

      Faro de Trafalgar (Barbate, Cádiz)
      Faro de Trafalgar


      Acantilado de la Breña (Barbate, Cádiz)
      Acantilado de la Breña


      Playa de Barbate (Cádiz, España)
      Playa de Barbate


      Playa de Zahara de los Atunes (Barbate, Cádiz)
      Playa de Zahara de los Atunes


      Duna de Bolonia (Tarifa, Cádiz)
      Duna de Bolonia (Tarifa, Cádiz)


      Kitesurf (Tarifa, Cádiz)
      Kitesurf (Tarifa, Cádiz)


      El fin de Europa (Tarifa, Cádiz)
      Isla de las Palomas, Tarifa


      El Rif (Marruecos)
      El Rif (Marruecos)


      El Estrecho de Gibraltar (Tarifa, España)
      Estrecho de Gibraltar


      El Peñón de Gibraltar (La Línea, España)
      El Peñón de Gibraltar


      Mezquita del Rey Fahd bin Abdulaziz al-Saud (Gibraltar)
      El Peñón de Gibraltar


      El Tajo de Ronda (Málaga, España)
      Tajo de Ronda


      Mirador de Ronda (Málaga)
      Mirador de Ronda


      Ronda, Málaga
      Puente Nuevo, Ronda
      La etapa de hoy es bastante curiosa, ya que vamos a recorrer la parte más meridional de la península y a ver territorio perteneciente a tres países y dos continentes distintos. Veremos playa y montaña, un mar, un océano... y hasta una isla. Y barrancos, menudos barrancos.

      Tras haber visitado Cádiz, seguiremos la costa hacia Barbate. Hay muchos pueblos con gran fama de tener hermosas playas, pero muchos de ellos son terribles decepciones, como Conil y su Cala del Aceite.

      Pero las decepciones terminan aquí y comienza un tramo de costa de los que se te quedan en la memoria, empezando por el histórico Cabo de Trafalgar y su playa. Como dijimos en la ruta anterior, es común ver pinares litorales en Andalucía que se han utilizado para fijar las dunas y que no invadan los campos de cultivo. A partir de aquí veremos varios.

      Para que veáis la utilidad de estos pinares, hay una carretera por esta zona que a veces está cortada porque queda sepultada por las dunas. Actualmente no se puede detener su avance porque la ley no lo permite, así que esa duna no va a ser fijada y eso nos permite ver el increíble poder que son capaces de frenar estas plantaciones.

      La famosa playa de Los Caños de Meca, un poco antes de Barbate, es nuestra siguiente parada. Debe su nombre a los chorros de agua que se filtran desde el acantilado cuando llueve, que son una especie de tuberías que se han ido formando con las escorrentías a lo largo de eones.

      Y si queréis subir al acantilado, el Acantilado de la Breña puede ser visitado porque el pinar está surcado por innumerables senderos y hasta hay una pista forestal bastante ancha que sale desde antes de Barbate. En mi caso aparqué en una pequeña entrada de la carretera que va de los Caños a Barbate y desde ahí veinte minutos de pateo hasta la torre de vigía que está en el punto de mayor altitud, a unos 100 metros sobre el nivel del mar.

      También merecen la pena las playas de Barbate y de Zahara de los Atunes, amplias, luminosas y en un entorno absolutamente precioso.

      Zahara merece una pequeña mención, porque se ha dedicado a la pesca de los atunes desde que hay registros. Y los primeros registros en esta zona hacen mención a los fenicios. Eso son muchos atunes pescados

      Un poco más adelante está una auténtica maravilla de la naturaleza como la Playa de Bolonia, un poco más adelante si seguimos por la N-340. Hay que tomar un desvío para sortear la pequeña sierra litoral y que nos sirve para apreciar la belleza de su entorno (no es tan impresionante como el norte de España, por ejemplo, pero tiene una magnificiencia distinta, mucho más minimalista).

      La playa de Bolonia es famosa por su duna: sale de la playa y remonta una colina, luchando contra un pequeño pinar que la controla. Es muy curioso ver algunos pinos muertos surgiendo como fantasmas de entre las arenas.

      Además, desde la cima de la duna hay una gran vista de la playa y en la parte media de la misma están las ruinas del asentamiento romano de Baelo Claudia y al fondo, una zona nudista.

      Desde aquí a Tarifa ya nos queda poco, aunque aún podemos desviarnos a sitios como Punta Paloma. Tarifa es una de las grandes mecas del surf de Europa, junto con algunas playas portuguesas y hasta aquí peregrinan miles de practicantes de los deportes marítimos desde todos los puntos de Europa.

      Aquí podemos encontrar el castillo que defendió Guzmán, el Bueno, que prefirió sacrificar a su propio hijo antes que rendir la plaza que estaba a su cargo, y también la Isla de las Palomas, que pasa por ser el punto más meridional de la Europa continental. El paso a esta isla está prohibido porque es zona de nidificación de aves. Me parece un poco absurdo ya que ha sido cantera y cuartel y las aves no han dejado de acudir, y en todo caso con proteger los nidos en la época de cría (para evitar ataques de las aves) sería suficiente.

      Saliendo de Tarifa hacia Algeciras empezamos a remontar las montañas que rodean el pueblo y sobre las que se han situado infinidad de molinos de generación eléctrica para aprovechar el viento que sopla constantemente aquí. Es como visitar un museo temático acerca de la energía eólica, puesto que hay molinos de modelos realmente antiguos.

      Cuando casi hemos llegado a la parte alta de la carretera podemos hacer una parada en un mirador situado a mano derecha según subimos, y que nos da una estupenda perspectiva del Estrecho y de las Montañas del Rif, situadas al otro del lugar donde Mediterráneo y Atlántico intercambian sus aguas, y cubiertas de una perenne niebla.

      Antes de llegar a Algeciras tendremos algunos miradores sobre el Peñón de Gibraltar, un trocito de España bajo soberanía británica y que es la última colonia en Europa y constante fuente de conflicto entre España y el Reino Unido, por infinidad de razones: desde las puramente políticas a auténticas pasadas como que construyeran parte de su aeropuerto en territorio español o que intenten aumentar con el vertido de escombros al mar su territorio, con lo que invaden aguas territoriales españolas. Y por supuesto están el tema del contrabando y del blanqueo de capitales...

      Una recomendación: si buscáis un sitio donde dormir en Algeciras, os puedo decir que la Pensión Lisboa está regentada por una mujer simpatiquísima y sus habitaciones están muy bien. Los poco más de 20 euros que pagué por esa noche me parecieron una de las mayores gangas de la historia. No es de extrañar que tenga la puntuación que tiene en Booking. Ya sabéis que no suelo hacer recomendaciones de este tipo, pero bien merecen una excepción.

      Tras Algeciras, cuya parte exterior es un horror urbanístico pocas veces igualado en los lugares que he visitado, empezaremos internarnos de nuevo en la península, alejándonos de la costa. Al principio pasaremos por comarcas llanas, pero finalmente comenzaremos a subir la serranía. Justo cuando nos desviamos podemos hacer una parada en el Castillo de Castellar de la Frontera, del que os hablo con más calma en este post.

      Las carreteras rectas o con pocas curvas que hemos recorrido hasta el momento desde Leiría van a desaparecer durante un buen puñado de kilómetros, con un trazado sinuoso y pleno de curvas. Lo bueno es que hay bastantes miradores en todo el camino hasta Ronda, como uno situado en medio de la nada que tiene una vista genial de todo el sur de la provincia de Cádiz, llegando la vista hasta el mar. Por desgracia cuando pasé por allí era casi de noche... y no hay fotos, claro.

      Antes de llegar a Ronda tenemos que pasar por el pueblo de Gaucín, construido adaptándose al terreno, de bastante pendiente y con esas casitas blancas tan características de los Pueblos Blancos de las montañas del sur de Andalucía.

      Y la etapa remata en Ronda, capital de la serranía malagueña y rodeada de sierras como la de Ronda o Grazalema y con multitud de lugares interesantes de ver para un geólogo.

      Ronda misma es un espectáculo. Un profundísimo tajo cruza la ciudad dividiéndola en dos y salvada por el monumental Puente Nuevo, uno de los puentes más espectaculares que conozco. La parte occidental de la ciudad está sobre un barranco que da paso a un valle y hay unos miradores increíbles... y poco aptos para quien padezca de vértigo.

      Pero además del espectáculo natural, uno puede recrearse visitando las murallas de Ronda o lo que queda de su Alcázar o callejeando por sus calles o bajando al tajo por sus rutas senderistas (no recomendable para quien padezca del corazón).

      Ronda, en definitiva, merece muchísimo la pena. Podéis conocer un poco mejor Ronda leyendo este otro post del blog Viajes por Iberia.

      El mapa
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      Portugal y Andalucía (IV): De Isla Cristina a Cádiz

      jueves, 7 de enero de 2010

      Mariscando en Isla Cristina (Huelva)
      Mariscando en Isla Cristina


      La Torre del Oro (Sevilla)
      Torre del Oro (Sevilla)


      La Giralda, Sevilla
      La Giralda (Sevilla)


      Plaza de España, Sevilla
      Plaza de España, Sevilla


      Paseo por la Plaza de España (Sevilla)
      Paseo por la Plaza de España


      Guadalquivir, Sevilla
      El Guadalquivir


      Fuerte de San Sebastián (Cádiz)
      Fuerte de San Sebastián (Cádiz)


      Plaza de San Felipe Neri (Cádiz)
      Plaza de San Felipe Neri (Cádiz)


      Eucalipto en Cádiz
      Parque en Cádiz


      Puerta de Tierra, Cádiz
      Puerta de Tierra, Cádiz
      Dejamos ya Portugal y nos adentramos en la segunda parte de nuestro viaje: vamos a conocer un poco Andalucía en tres etapas

      Entramos en territorio español por Ayamonte, donde la Vía Infante de Sagres pierde su nombre para transformarse en la A-49, que llega a Sevilla.

      Nuestra primera parada será Isla Cristina, una de las perlas del litoral onubense, con pinares de cierta entidad que discurren paralelos a las playas, y que crecen sobre las dunas.

      En Andalucía es común encontrarse estos pinares litorales, ya que se han utilizado para fijar las dunas y proteger así los campos de cultivo

      Es bastante fácil ver a algunos mariscadores e incluso a algún buscador de tesoros, con su detector de metales, por las playas a primera hora de la mañana.

      Nuestro camino prosigue hacia Huelva capital cruzando Lepe, el que tal vez es el pueblo más famoso de España.

      En Huelva podemos visitar los restos tartésicos, fenicios o árabes, civilizaciones que han ido configurando la ciudad y su historia, y cerca de la cual se encuentra la villa de Palos de la Frontera, desde donde partió la expedición de Cristóbal Colón que supuso el definitivo descubrimiento de América (aunque tardaron unas décadas en darse cuenta de ello).

      La siguiente parada será Doñana, el Parque Nacional español por excelencia, configurado sobre las marismas del Guadalquivir, entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. Dentro de sus límites hay una riqueza natural extraordinaria, siendo uno de los últimos refugios del lince ibérico.

      Para ir a Sevilla tendremos que volver a la A-49, ya que no podemos cruzar el Guadalquivir más al sur de la capital andaluza, salvo por un ferry que nos comunica con la provincia de Cádiz... pero eso dejaría Sevilla fuera de la ruta.

      Sevilla es una de las ciudades más famosas de España y su fama viene tanto de su cultura, tantas veces confundida en el extranjero con la cultura española en su conjunto, como por algunos de sus monumentos, como la Giralda o la Torre del Oro, o el barrio de Triana... pero qué queréis que os diga: yo me quedo con la Plaza de España y su espectacular despliegue arquitectónico. Para los más cinéfilos, en Star Wars episodio II: El Ataque de los Clones, esto era el espaciopuerto de Naboo.

      Esta plaza fue el faro de una Exposición Iberoamericana en 1929 y además de ella quedan por los alrededores edificios que en su momento fueron los pabellones de los diferentes países representados y que hoy son consulados, facultades, teatros...

      Merece mucho la pena conocer esta parte de la ciudad y también pasear por uno de los parques más importantes de Sevilla, el parque de María Cristina, y también el cercano Costurero de la Reina, un palacete situado entre el parque y el Guadalquivir.

      Nuestra ruta prosigue hacia el sur por carretera nacional para evitar los peajes, yendo hacia Cádiz, y donde salvando el Palmar de Troya, donde tiene sede esa alucinada secta de la Santa Faz con su curiosa basílica, no hay nada interesante que ver (hasta donde sé) hasta llegar a la Tacita de Plata.

      Cádiz es una ciudad de curiosa geografía, ya que se encuentra ubicada en un tómbolo que la une a la Isla de León, donde está la ciudad de San Fernando. Eso la convierte en la única capital de provincia peninsular situada en una isla.

      Y además de curiosa geografía, Cádiz puede presumir de ser la población más antigua de Europa y de haber sido el origen de las campañas de Aníbal, segunda ciudad más poblada del Imperio (tras la misma Roma), puerto principal entre Europa y América o cuna de la primera Constitución Española.

      Y estando además allí los Astilleros de la Corona, fue fortificada a conciencia, existiendo varios fuertes o murallas por toda la ciudad, lo que la ha convertido en escenario de algunas películas como Knight and Day o 007: Die another Day.

      Os recomiendo callejear por su cuadrícula urbana, diseñada de tal forma que no afecte el intenso calor andaluz a sus habitantes, o por sus bien diseñados y mejor cuidados parques.

      Al final la ruta ha quedado un poco resumida. Para los que deseen ampliar información, recomiendo más que nunca ver las fotos relacionadas, pinchando sobre ellas

      El mapa
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